Citas bíblicas: Almeida Revista e Corrigida (ARC, 1898).
Mateo 4: la estancia en el desierto. Tras ser bautizado, Jesús es llevado por el Espíritu al desierto, donde ayuna cuarenta días y es tentado por el diablo. Es uno de los relatos más conocidos del Nuevo Testamento y ofrece lecciones prácticas sobre la fe, la tentación y la confianza en Dios.
En este artículo, verás las tres tentaciones de Jesús, cómo respondió a cada una de ellas y qué nos enseña eso para nuestra vida hoy en día.
- el contexto de Mateo 4;
- las tres tentaciones en el desierto;
- las respuestas de Jesús basadas en las Escrituras;
- las lecciones para la vida cristiana.
La importancia de Mateo 4
El capítulo 4 de Mateo tiene 25 versículos. Los once primeros relatan la tentación en el desierto. El resto narra el comienzo del ministerio de Jesús en Galilea y la llamada de los primeros discípulos.
La tentación tiene lugar justo después del bautismo, cuando una voz del cielo proclama a Jesús como el Hijo amado de Dios (Mateo 3:17). Por eso, el diablo comienza dos de las tentaciones con la frase “Si eres Hijo de Dios”: ataca precisamente la identidad de Jesús.
| Tentación | Lo que propuso el diablo | La respuesta de Jesús |
|---|---|---|
| 1.ª: Piedras en el pan Mt 4, 3-4 | Utilizar el poder para acabar con el hambre | El hombre no vive solo de pan (Dt 8:3) |
| 2.º: El pináculo del templo Mt 4, 5-7 | Si te arriesgas para demostrar la protección de Dios | No pondrás a prueba al Señor tu Dios (Dt 6, 16) |
| 3.ª: Reinos del mundo Mt 4, 8-10 | Poder y gloria a cambio de adoración | Adorarás al Señor, tu Dios (Dt 6, 13) |
En los apartados siguientes, analizaremos cada tentación en detalle.
Tentación en el desierto: una prueba divina
El relato comienza así:
“Entonces el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo. Y, tras ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre”.”
Mateo 4:1-2 (ARC)
Jesús pasó cuarenta días y cuarenta noches en el desierto, en ayuno y aislamiento. Fue el Espíritu quien lo condujo hasta allí, lo que demuestra que ese período formaba parte del inicio de su ministerio.
Fue en ese momento de debilidad física cuando apareció el tentador, con tres propuestas que ponían a prueba la confianza de Jesús en Dios.

La primera tentación: Piedras en el pan
En los versículos 3 y 4 aparece la primera tentación. Jesús tenía hambre y el tentador se le acercó:
“Si eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en panes”.”
Mateo 4:3 (ARC)
El diablo reta a Jesús a demostrar su identidad convirtiendo piedras en pan.
La tentación va más allá del hambre física. Le sugiere a Jesús que utilice sus poderes para satisfacer una necesidad personal, en lugar de confiar en el cuidado del Padre.
La respuesta de Jesús
Jesús responde con las Escrituras:
“Está escrito: ”No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».”
Mateo 4:4 (ARC)
Jesús cita Deuteronomio 8:3, un texto que recuerda al pueblo de Israel en el desierto, sostenido por Dios con el maná. Él antepone la Palabra de Dios a las necesidades materiales.
Jesús no utiliza su poder para satisfacer una necesidad inmediata y mantiene su confianza en la voluntad de Dios.
La segunda tentación: el salto desde el pináculo del templo
La segunda tentación, en los versículos 5 a 7, presenta un detalle curioso: esta vez es el propio diablo quien cita las Escrituras.
“Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: ”A sus ángeles te ordenará, y te sostendrán en sus manos, para que no tropieces con ninguna piedra”».”
Mateo 4:6 (ARC)
El diablo lleva a Jesús al punto más alto del templo, le cita el Salmo 91:11-12 y le reta a que se tire para que Dios le salve ante todos. La tentación implica un peligro físico real y pone a prueba la confianza de Jesús en Dios.
Jesús responde con otro pasaje, de Deuteronomio 6:16:
“También está escrito: ”No pondrás a prueba al Señor tu Dios”».”
Mateo 4:7 (ARC)
La tercera tentación: la adoración del diablo
La tercera y última tentación, en los versículos 8 a 10, es la más directa. El diablo lleva a Jesús a un monte muy alto, le muestra los reinos del mundo y le hace la siguiente propuesta:
“Te daré todo esto si, postrado, me adoras”.”
Mateo 4:9 (ARC)
Es una tentación de poder, autoridad y gloria sin seguir el camino que el Padre había trazado. Jesús se resiste una vez más con las Escrituras, citando Deuteronomio 6:13:
“Vete, Satanás, porque está escrito: ”Al Señor tu Dios adorarás, y solo a él servirás”».”
Mateo 4:10 (ARC)
El episodio termina con la victoria de Jesús: en el versículo 11, el diablo lo abandona y los ángeles acuden a servirle.

Conclusión
El capítulo 4 de Mateo muestra la humanidad y la divinidad de Jesús y enseña cómo resistir las tentaciones. Ante cada ataque, Jesús respondió con la Palabra de Dios.
Algunas lecciones que la lectura cristiana extrae de este relato:
- 📖Conocer la Palabra: Jesús respondió a las tres tentaciones con las Escrituras.
- 🙏Confiar sin probar: La fe confía en Dios, pero no lo pone a prueba.
- 👑Adorar únicamente a Dios: Ningún poder ni gloria justifica renunciar a ello.






