¿Qué es Kipur?
Kipur, também conhecido como Yom Kipur, é o Dia do Perdão no calendário judaico. É considerado o dia mais sagrado do ano para os judeus e é marcado por jejum, orações e pesar. Durante esse dia, os judeus buscam reconciliação com Deus e com as pessoas ao seu redor, pedindo perdão por seus pecados e erros cometidos ao longo do ano.
Origen y significado
O termo “Kipur” significa expiação ou purificação, e a prática do Yom Kipur tem suas raízes no Antiguo Testamento, mais especificamente no livro de Levítico. Nesse dia, os judeus acreditam que Deus julga as ações de cada indivíduo e decide seu destino para o próximo ano com base em seu arrependimento e perdão.
Celebración y rituales
El Yom Kippur comienza al atardecer y dura hasta el anochecer del día siguiente. Durante este periodo, los judíos asisten a servicios religiosos en la sinagoga, recitan oraciones especiales y ayunan durante 25 horas consecutivas. Además, es habitual realizar la ceremonia del Kol Nidrei, en la que se revocan los votos hechos el año anterior.
Importancia espiritual
Kipur se considera una oportunidad para volver a conectar con Dios, purificar el alma y renovar el compromiso de fe judía. Es un momento de profunda reflexión sobre las acciones pasadas y de compromiso con una vida más justa y compasiva en el futuro.
Tradiciones y costumbres
Durante el Yom Kippur, los judíos se abstienen de comer, beber, bañarse, vestir de cuero y mantener relaciones maritales. Estas restricciones se ven como una forma de dedicarse totalmente a oración y arrepentimiento, dejando a un lado las necesidades mundanas.
Clausura del Kippur
Al final del Yom Kippur, los judíos lo celebran con una comida festiva llamada "ruptura del ayuno", en la que comparten comida y bebida con familiares y amigos. Es un momento de alegría y gratitud por la oportunidad de redimirse y empezar un nuevo año con el corazón limpio.
Conclusión
El Kippur es una fecha de profunda importancia espiritual para los judíos, marcada por rituales de arrepentimiento, perdón y renovación. Es un momento de reflexión y renovación de la fe, que refuerza los lazos comunitarios y la conexión con lo divino.